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Una Carmen en la frontera

 

Con dirección musical de Marc Piollet y escénica de Calixto Bieito, llega un nuevo montaje sobre el mito que tanto ha inspirado a artistas de todas las disciplinas. Con su visión de esta popularísima ópera de Georges Bizet, Bieito destapa una historia de violencia y marginación, de sensualidad y lucha de sexos… y de violencia de género.

 

Por Miguel Pérez Valiente / @MiguelPValiente

 

Sin duda uno de los atractivos de la temporada 2017/2018 del Teatro Real será la oportunidad de disfrutar de dos montajes de Calixto Bieito, uno de los directores de escena españoles de mayor proyección internacional. Afincado en Basilea, de cuyo teatro es director artístico residente, su compromiso con la renovación de los lenguajes escénicos operísticos viene de lejos. De hecho, la primera de las dos óperas que dirigirá en el Real tiene su punto de partida en su primera incursión seria en el género. Nos referimos a la Carmen que creó para el Festival de Perelada en el año 1999. Se trata de uno de los trabajos más reconocidos del director y también uno de los que más polémica ha cosechado allí donde ha sido presentada la ópera: Londres, Boston, Palermo, Oslo, San Francisco, Lisboa, Bilbao, Turín, Venecia, París o Barcelona en cuyo Teatro del Liceu fue programada en 2010 por Joan Matabosh, precisamente quien ahora la programa en Madrid.

 

Quizá el desconcierto de parte del público más conservador surja de la voluntad del director de alejarse de las convenciones folclóricas con las que Prosper Mérimée escribió su novela de 1845. Un texto trufado de estereotipos que evoca el exotismo pasional y primitivo que los viajeros románticos franceses –Mérimée entre ellos– quisieron encontrar en sus viajes por la entonces remota región de Andalucía. Todos estos elementos fueron recogidos en el libreto –de muy limitado valor literario– de Henri Meilhac y Ludovic Halévy sobre el que trabajó un joven Bizet que jamás había visitado España, consiguiendo crear la ópera francesa más exitosa de todos los tiempos, a pesar de su temática netamente española.

 

Convertido el personaje de Carmen, gracias a la ópera, en un arquetipo de lo español, ha sido objeto de cientos de reinterpretaciones, algunas abundando en el mito y otras tratando de quitarle la caspa taurino-flamenco-costumbrista para hacer aflorar la esencia última de unos personajes cuya biografía se encuentra marcada por un sesgo fatalista del que son incapaces de sobreponerse.

 

La propuesta antifolclórica de Bieito pivota sobre ese supuesto. El director traslada la acción a «un viejo cuartel de la legión española» en alguna ciudad fronteriza de la España de los años 50/60 del siglo XX. Un entorno degradado donde matuteros y legionarios hacen gala de un comportamiento zafio y fanfarrón y de una virilidad primitiva que genera, como expresión última, la violencia de género.

 

Aunque se presente una versión ligeramente actualizada (ya han pasado casi veinte años desde el estreno de este trabajo), habrá pocos aficionados que no lo conozcan, o bien directamente, o bien a través de vídeos o de artículos en medios especializados. Por ello, será la nueva producción para Die Soldaten de Bernd Alois Zimmermann, el segundo montaje que firmará Bieito en el Real esta temporada, el que realmente se espera con gran interés.

 

Carmen

Música: Georges Bizet

Libreto: Henri Meilhac y Ludovic Halévy, basado en la obra homónima de Prosper Mérimée

Director musical: Marc Piollet

Director de escena: Calixto Bieito

Intérpretes: Anna Goryachova, Francesco Meli, Kyle Ketelsen, Eleonora Buratto, entre otros.

Teatro Real. Del 11 de octubre al 17 de noviembre

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