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Paola Matienzo: “Me interesa el teatro como un espacio de libertad, pensamiento y disfrute”

Paola es directora, dramaturga, actriz, gestora de una compañía teatral… y además, junto a su  compañero en este viaje, Isidro Romero, es la impulsora de la Sala AZarte, un espacio de libertad en pleno corazón de Chueca que está celebrando sus 8 años de andadura

 

 

Por Sergio Díaz

 

 

Felicidades por estos 8 años de andadura. ¿Cómo surge la Sala AZarte? Ya estabais establecidos como compañía teatral. ¿Fue un proceso natural para tener un espacio físico donde representar vuestros trabajos?

Abrir una sala surge de varios sueños. Uno empieza a imaginarse un espacio de libertad, pensamiento y disfrute y empieza a atreverse a contarlo y a soñarlo con más fuerza hasta que busca la manera de hacerlo realidad. El camino es complicado y tienes miedo claro, pero también ilusión, pasión y felicidad por cada nuevo paso.

 

Hoy echamos la vista atrás y todavía no podemos creer todo lo que se creó en la sala en estos 8 años. Y nos hace mucha ilusión abrir cada día y recibir a las compañías nuevas y a las que ya son familia y a los actores y directores de los talleres, al público y a todo el que quiere conocernos. No podemos más que sentirnos agradecidos con todas y cada una de las personas que construyeron este espacio con nosotros.

 

Yo monté mi primera compañía en España en 2003, para la obra ¿Dos? De Borja Ortiz de Gondra en la antigua Sala Triángulo, ya venía del teatro y el cine independiente en Buenos Aires y para mí fue natural seguir trabajando en el mismo medio. Las últimas dos obras antes de abrir la sala las estrené en el Teatro Lagrada, un espacio al que le tengo mucho cariño. Con Verdad o consecuencia, la primera obra que escribí, surgieron actores que me comentaron que les gustaría entrenar conmigo y pensando en la compañía y en abrir un grupo de entrenamiento surgió la idea de crear este espacio que abarca creación, formación y exhibición.

 

 

¿Quiénes sois los impulsores del proyecto?

La impulsora del proyecto fui yo, pero Isidro Romero se incorporó desde el primer día que abrimos las puertas y el espacio lo levantamos codo a codo entre los dos. Al principio el llevaba la formación y yo llevaba la sala, la compañía y los talleres de montaje y cooperativas que fueron muy bonitos y de los que tengo unos recuerdos preciosos. Actualmente la programación la llevamos entre los dos y luego Isidro está más enfocado en la formación y yo en la compañía que es lo que más disfruto. La verdad es que fue un largo camino el de poder abrir la sala casi dos años entre búsqueda de local, financiación, licencias y obra de reforma, tuvimos que modificar hasta la estructura del edificio para cumplir la normativa y poder tener el espacio que soñábamos, en Junio del 2008 comencé a buscar un espacio en el centro, en diciembre encontré él local que reunía los requisitos necesarios. Al obtener la financiación empezamos la aventura, contraté a dos arquitectos y preparamos toda la documentación para las licencias. Este proceso duró casi un año y ha tenido numerosas modificaciones para cumplir estrictamente con la normativa sin perder la idea del espacio que se quería construir. El 22 de diciembre del 2009 el ayuntamiento concedió las licencias y el 4 de enero del 2010 comenzaron las obras de acondicionamiento del local que duraron 4 meses.

 

 

Para alguien que no lo conozca ¿Cómo definirías AZarte? ¿Qué se puede encontrar allí?

Lo definiría como un espacio de creación, formación y exhibición de artes escénicas abierto a grupos y artistas provenientes de todos los ámbitos de la cultura, en el que pueden encontrar una sala de teatro con programación estable, salas para ensayos y exposiciones, un centro de formación dirigido por profesionales en activo que imparten cursos de diversas disciplinas, actividades complementarias como encuentros, presentaciones de libros y clases abiertas y una activa producción teatral, representada en 25 obras. Podríamos decir que es un punto de encuentro con una amplia oferta cultural para creadores y público.

 

Y centrándonos un poco en la programación en cuanto a obras teatrales pueden encontrar teatro de texto representado en comedias y dramas para adultos, teatro infantil para los más pequeños, obras que apuntan a un teatro comprometido con la realidad actual y con las problemáticas sociales en particular, obras experimentales y performáticas y piezas de danza. Dando siempre especial interés al teatro contemporáneo, puesto que promoverlo es uno de nuestros objetivos primordiales como sala y compañía. Y las temáticas que predominan en las obras son: igualdad de género, temáticas LGTB, inclusión social de minorías, dificultades socioeconómicas y temas universales como el amor, la amistad y la búsqueda de identidad, por mencionar algunas.

 

Nuestra programación trabaja en tres líneas fundamentales la primera es exhibir y promover el trabajo de directores y compañías que nos interesan y permanentemente están en búsqueda de nuevos lenguajes, la segunda es apoyar y dar visibilidad a creadores que están buscando su camino y la tercera producir trabajos que reflejen nuestras inquietudes artísticas, sociales y políticas. Un objetivo fundamental para nosotros desde siempre es promover la dramaturgia contemporánea y en este sentido la gran mayoría de nuestras obras son de autores vivos.

 

La línea de programación de la sala está estrechamente ligada a nuestros objetivos fundamentales. Y uno de ellos es crear público tanto para nuestra sala como para el teatro en general. Creemos primordial la necesidad de presentar trabajos que acerquen a nuevos espectadores a la sala y que los trabajos, apoyados con una buena comunicación, puedan permanecer varias temporadas en cartel. Para ello ofrecemos una programación variada que busca siempre la calidad y la proximidad a los intereses e inquietudes del público. De esta manera conseguimos que las obras no se vean obligadas a tirar de amigos para llenar las funciones y que puedan ver crecer el trabajo estando programadas durante meses y en algunas ocasiones hasta años. Después de más de 15 años haciendo teatro y ocho programando estamos convencidos de que esta labor de crear nuevos públicos, atendiendo a sus inquietudes, es fundamental para construir un teatro sostenible, donde las personas se encuentren en un espacio de reflexión en el que se vean representadas.

 

En cuanto a investigación produjimos 25 obras de teatro (22 desde que abrimos la sala), algunas de estas obras fueron de corte experimental y creación colectiva, otras fueron escritas por nosotros o por reconocidos dramaturgos contemporáneos y también trabajamos adaptaciones de obras clásicas. Todos nuestros trabajos fueron estrenados en la sala aunque luego hayan pasado a teatros de mayor aforo dentro y fuera de Madrid.

 

 

¿Chueca era el lugar elegido para establecerse desde el principio? Desde fuera es como si estar en Chueca marcara un poco vuestra identidad, porque hacéis un teatro muy comprometido con los colectivos LGTBI, abordando temáticas que en otras salas es más complicado ver.

Cuando busqué local tenía claro que quería que fuera en el centro de Madrid. Soñaba con un espacio con muy buena comunicación, en que se pueda trabajar en las mejores condiciones dentro de lo posible para una sala alternativa claro y ese local lo encontré en Chueca. Es cierto que programamos obras LGTBI pero esa es solo una de las temáticas que abordamos. Los intereses del barrio están presentes en nuestra programación, pero actualmente son más amplios que esta temática.

 

De hecho creemos que estos temas por suerte ya son frecuentes en los medios y por ello no son tan necesarios como hace unos años, actualmente hay otras temáticas con menos presencia en las que también nos interesa poner el foco. Fíjate que poco tiempo ha pasado y como cambiaron las cosas en el 2003 cuando estrené ¿Dos?, una historia de amor entre dos mujeres, fue un bombazo porque era un colectivo invisible y tuvo una repercusión que nos sorprendió, venían parejas de chicas y se echaban a llorar de la emoción de verse reflejadas sin tapujos y traían a sus padres para que puedan entender lo que sentían y nos esperaban emocionadas a la salida para agradecernos que les pongamos voz, fue bonito y en aquel momento necesario.

 

 

Hacéis un teatro muy fresco, contemporáneo, original… La gente que quiera ver clásicos tendrá que seguir buscando en la cartelera. ¿Esa era la premisa?

 Sí tenemos clásicos, pero siempre son adaptaciones, puesto que uno de nuestros objetivos es promover la dramaturgia contemporánea. Hay una realidad y es que hay gente muy buena escribiendo y no encuentran un espacio para esos trabajos. Otro sueño de una noche de verano, adaptación de la obra de Shakespeare, estuvo un año en cartel en AZarte.

 

Siempre buscamos una mirada diferente en las obras que presentamos, ya sea en el enfoque, lenguaje o tema, en la mezcla de géneros o en el formato de exhibición como en el caso de Dentro y fuera. También me ha gustado siempre jugar con los límites entre lo teatral y cinematográfico como en Lo que tú quieras. Imagino que esto tendrá que ver con de donde vengo, en Argentina me movía en el Off pero aunque hacía teatro estaba más vinculada al cine independiente. Ahora tengo en cartel Versión Original Subtitulada de Carol López que es una obra muy cinéfila en varios sentidos y estamos en un proceso de investigación que llamamos Cineatro y para el que convocamos a José Manuel Carrasco, para que exploren en la relación de los dos formatos.

 

 

¿Cómo trabajáis la programación cada temporada? ¿Cómo se decide?

Nos llegan cientos de propuestas todas los meses y las miramos siempre todas, algunas veces lamentablemente, por falta de tiempo, no tan pronto como nos gustaría. Las obras que programamos se seleccionan del material que recibimos por mail y de creadores afines a la sala o al centro de formación ya sean directores o actores.

 

La mayoría de las obras que programamos son de autores contemporáneos, tanto noveles como consagrados. Podemos mencionar entre otros a Lars Norén, Juan Mayorga, Juan Carlos Rubio, Fernando J López, Abril Zamora, Secun de la Rosa, Jordi Casanova, Paco Zarzoso, Rafael Spregelburd, Javier Daulte, Juan Cavestany, Andrés Lima, Alfredo Sanzol, Ernesto Caballero. Y directores de teatro y cine como José Carlos Plaza, David Serrano, Beda do Campo Feijoo, Julián fuentes Reta, Quino Falero, Roberto Santiago, Mar Diez, Esther Bellber y David Planell entre muchos otros que eligen nuestra sala para estrenar sus trabajos teatrales.

 

Nuestra línea de programación ha estado definida desde que abrimos la sala y se basa en el apoyo a los nuevos creadores y dramaturgos contemporáneos, en la búsqueda de nuevos lenguajes y nuevas maneras de exhibición, en el apoyo a trabajos experimentales que no tienen cabida en otros espacios y por supuesto en dar visibilidad a creadores que nos interesan tanto a nivel de producción como de programación.

 

 

Paola Matienzo

 

 

Dentro de la escena AZarte ofrece una programación bastante estable en comparación a otros espacios. También tenéis multiprogramación, pero dais mucho recorrido a diferentes obras a lo largo de cada temporada ¿Estáis ya en el punto que queréis? ¿U os adaptáis a las necesidades de la Escena Off?

Vamos consiguiendo tener una programación estable, aunque el arranque de las obras siempre lleva un gran esfuerzo por parte de todos. El tema es que cuando abrimos la sala teníamos claro que queríamos que las compañías puedan tener una continuidad de funciones que les permita difundir el trabajo y crecerlo, así que trabajamos tanto en la línea de programación como en un pequeño plan de comunicación en colaboración con las compañías que programamos, trabajando conjuntamente en promoción, redes, prensa, flayers y cartelería. Y este trabajo con el tiempo se ha podido traducir en tener obras durante varios meses y hasta uno o dos años ininterrumpidamente.

 

No es que tengamos multiprogramación, si ves nuestro programa anual tenemos una media de 4 obras mensuales, el problema, o la suerte mejor dicho, es que las obras que llenan prorrogan, pero las que tenían previsto entrar lógicamente quieren hacerlo y nos vemos obligados por el bien de las compañías, el público y la sala a darles un espacio a todas. Pero definitivamente no es una decisión de programación.

 

Es difícil pensar en estar en el punto que quieres, sobre todo porque cada mes hay que sacar nuevos trabajos y comenzar de cero, aunque pueda parecer que has llegado a algún sitio, no es así. Hay que trabajar tanto para mantenerse como para arrancar un proyecto, de hecho los primeros años pensaba que ese era el esfuerzo del comienzo y que luego podría tomármelo con más calma. La verdad es que es muy complicado no trabajar de lunes a lunes y no llevarte la sala cuando vas de vacaciones, esto es así y nos pasa a todos los directores de salas alternativas.

 

 

Por imagen, por motivos económicos, entiendo que es mejor que una producción vuestra salte a un teatro mayor, haga gira… ¿Pero os gustaría mantener un espectáculo de éxito durante largo tiempo en vuestra sala? Me estoy imaginando un pelotazo como Clímax, si en vez de estar en el Alfil estuviera siempre en AZarte, o mantener durante largo tiempo grandes montajes como Roma o Demonios… ¿O no es viable?

No es un tema de imagen y sí nos encantaría poder seguir siempre en AZarte. Lo que sucede es que en la medida en que vas haciendo obras en las que hay una inversión y se paga al equipo, se va haciendo más difícil estar programados solo en una sala alternativa, porque la taquilla de las mismas apenas cubre gastos de altas de actores y las ayudas a producción son pequeñas en comparación con el costo total del proyecto. Por lo tanto si solo te quedas en la sala, esa obra sigue costando dinero y muchas veces es imposible recuperar lo invertido. Si pasas a teatros más grandes y va bien, puedes recuperar parte de la inversión para la siguiente producción.

 

El tema de las giras es diferente en muchas ocasiones no se gana dinero pero te interesa llevar tu trabajo a otras ciudades o fuera de España, es un intercambio que te enriquece pero muchas veces no pasa por lo económico.

 

Luego cada obra es un mundo. Clímax salió del programa de residencias de AZarte y aquí se estrenó y permaneció algunos meses, pero no es una producción nuestra es de Laindalo creaciones una compañía de Isidro y Alejandro Melero.

 

Demonios se estrenó en AZarte, pero es una obra muy grande para este espacio, no solo a nivel de producción sino y sobre todo a nivel espacial. Tú la viste, necesitamos bastante espacio, había mucho trabajo físico, violencia, cuchillos, la verdad era un poco arriesgado hacer esa obra con el público tan cerca del escenario.

 

Roma ha estado cuatro años en cartel y la disfrutamos mucho, nos enseñó como hacer giras nacionales en el ámbito alternativo y en teatros de 700 localidades y siempre estaré agradecida de ese trabajo, pero aunque me ofrecieron seguir haciéndola varias veces, creo que cumplió un ciclo y me interesa más experimentar en otros proyectos que hacer una obra que ya se hacer, aunque sea una apuesta más segura. En este caso no es que sea inviable, simplemente son decisiones que tienen que ver un deseo artístico.

 

 

Muchos dramaturgos y dramaturgas han estrenado sus montajes en AZarte y luego han tenido una gran trayectoria. De cara al futuro ¿Estáis trabajando ya con gente que va a ser importante en la escena teatral próximamente? ¿Nos podéis dar nombres?

Uy que pregunta tan difícil. Bueno muchos como bien dices ya han tenido una trayectoria importante o la tienen pero deciden hacer un trabajo más pequeño ya sea porque es más experimental o simplemente porque les apetece volver al alternativo o sacar un proyecto personal. Pero que hayamos programado en AZarte en el último año por ejemplo y que sepa que tienen un talentazo podría decirte Abril Zamora, Secun de la Rosa y Andrés Dwyer.

 

 

He leído que vuestros próximos retos como sala es darle más espacio a la Danza y al teatro familiar. ¿Cómo lo vais a abordar? ¿Estáis trabajando en ello de cara a la próxima temporada?

Estamos trabajando en ello, menos de lo que nos gustaría si te soy sincera, la verdad es que nos falta tiempo para poder abarcar todo de la manera que nos gustaría, pero estamos empezando poquito a poco a enfocar ambas programaciones desde otro lado para darles un impulso. Estoy diseñando un pequeño proyecto participativo de danza del que ya os contaré cuando lo tenga armado y entrando en contacto con medios especializados en teatro familiar e infantil.

 

 

También dais mucha importancia a la formación, ofreciendo cursos y talleres, y además funcionáis como escuela. ¿Cómo trabajáis en este ámbito? ¿Qué se puede encontrar en AZarte a nivel formativo?

Además de su programación estable de teatro, AZarte cuenta con un importante número de actividades complementarias, entre ellas Ciclos dedicados a autores teatrales, el taller de montaje teatral con diversos directores, del que han salido más de diez obras representadas varias temporadas en nuestra sala y en otros teatros más grandes, cursos intensivos y encuentros con importantes directores de cine y teatro nacionales e internacionales como es el caso de John Strasberg, Javier Galitó o Cloe Xhauflaire.

 

Algunos de los directores que colaboran actualmente con nosotros son: José Carlos Plaza, Julián Fuentes Reta, Fernando Sanchez Cabezudo, Alberto Velazco, Fernando Soto y Denis Despeyroux. Y luego hacemos cursos intensivos de teatro y audiovisuales por los que pasaron directores como: David Serrano, Pablo Messiez, John Strasberg, Benito Zambrano, Agustí Villaronga, Imanol Uribe, Miguel Albadalejo, Fernando Colomo, Cesc Gay y Sergio Perez Mencheta entre muchos otros.

 

Uno de los objetivos fundamentales del centro de formación y de todas nuestras actividades es formar un grupo estable de trabajo para la producción de nuestras obras, objetivo que va cumpliéndose con creces con la prolífera producción de nuestra sala y la larga vida en cartel de nuestras obras.

 

En nuestro afán de innovación hace además de los talleres de montaje creamos una cooperativa teatral con la que estrenamos cinco montajes. El profesorado del centro está compuesto por profesionales de reconocido prestigio, titulados y en activo que ejercen su trabajo en diversos ámbitos de la cultura y permanentemente generan nuevos proyectos fuera y dentro de nuestra sala. Esta visión es la que nos mueve a promover una formación que oriente a los actores hacia la autogestión y a valorar en ellos el compromiso con el trabajo y la dedicación constante.

 

 

Uno de los grandes problemas que nos encontramos al hablar con compañías de teatro y danza, son los pocos espacios que hay para ensayar. Vosotros ofrecéis Programas de residencia, algo que es muy importante para el sector. Supongo que recibís cada temporada muchas propuestas para optar a estos programas que ofrecéis… ¿Cómo elegís los trabajos? ¿Qué requisitos tienen que cumplir las compañías interesadas?

Además de estas actividades complementarias en AZarte tenemos un Programa de residencia con el que apoyamos brindando asesoramiento sobre producción, prensa y distribución a todas las compañías que salen de nuestros cursos de montaje, o de la cooperativa teatral y a todas las compañías que programamos, sobre todo a las más jóvenes.

 

Cada año seleccionamos y colaboramos con diferentes compañías madrileñas a las que, además de brindarles asesoramiento, le cedemos salas de ensayo gratuitas, escenografía y técnicos para sacar adelante sus trabajos de manera profesional. De este proyecto hay varias obras en cartel, una de ellas es Capullos que vuelan, que resultó después de su primera temporada finalista de los premios Godoff del público con más de 600 votos de la audiencia y actualmente está programada en el Teatro Lara. También pasó por nuestro Programa de residencia la compañía Tornabucle Creaciones con la obra La regla del tres, Radio Rara de Secun De la Rosa con la obra Los años rápidos, Porque follamos mejor cuando ya no somos novios de Abril Zamora y la compañía Laindalo Creaciones con Clímax de Alejandro Melero, actualmente en cartel en el teatro Alfil, entre varias otras. Todos estos trabajos fueron estrenados en AZarte.

 

Estas colaboraciones surgen o bien porque nosotros les proponemos apoyarles o porque ellos se acercan con un proyecto que nos interesa y nos embarcamos en ese proceso en los ámbitos que necesiten.

 

 

Paola, ¿Qué tipo de teatro te interesa?

Me interesa el teatro como un espacio de libertad, pensamiento y disfrute, como un viaje al universo del creador. Un teatro que nos agudiza la conciencia y nos pone delante una realidad que nos moviliza, que nos abre los ojos y nos muestra errores, debilidades y fortalezas de nosotros y de nuestro tiempo. Si tengo que darte nombres de trabajos que vi últimamente o que todavía recuerdo con la misma ilusión de cuando los vi el último de La tristura, Por que follamos mejor cuando ya no somos novios de Abril Zamora, Tribu dirigido por Claudio Tolcachir, Nora de Ostermeier, Mariachis de Pablo Remón y Heartbreak Hotel de Alex Rígola entre muchos otros.

 

Lo que más me gusta del teatro es que tiene algo de primer beso. Tiene siempre algo de primera vez, única e irrepetible aunque lo hayas hecho visto la función 100 veces y lo tiene tanto para el público que lo construye desde el patio de butacas como para los creadores que participan en la puesta, que por supuesto somos muchos más que los actores. Porque cada función se construye entre todos, entre el escenógrafo que pensó ese espacio para albergar esa historia, el iluminador que la tiñó de emociones, el director que la pasó de su cabeza al escenario, los actores que le ponen el cuerpo y el alma a los personajes, el dramaturgo que la escribió y el público que en cada función le da una energía diferente.

 

 

V.O.S. de Carol López, dirigida por Paola Matienzo

 

 

La primera versión teatral de V.O.S. pudo verse en Madrid en 2005 dentro del Festival de Otoño. ¿Qué tiene esta obra para que decidas llevarla a cabo? ¿Pudiste ver ese montaje original?

Sí, vi el montaje que Carol hizo en la Cuarta Pared y me enamoré de ese texto, la verdad es que siempre lo tuve en mi cabeza desde entonces, trata de varios temas recurrentes en mis obras como la identidad, la relación de las propias necesidades con los mandatos socioculturales y la pareja como punto de partida para repensar nuestra sociedad. Y los aborda de una manera muy simple y honesta con ese humor y profundidad propio de la autora y que tanto disfruté transitando en los ensayos.

 

Por otro lado las últimas dos obras que hicimos eran duras y de mucho compromiso emocional y ahora me apetecía trabajar comedia y un texto que ponga el foco en la posibilidad que tenemos de crecer más que en las injusticias, las diferencias sociales y las crisis personales abordadas en los dos trabajos anteriores.

 

 

¿Cómo es tu versión de V.O.S.? ¿Qué nos vamos a encontrar? La obra aborda el tema de la pareja desde un punto de vista muy particular, ¿no?

Si la obra parte de cuatro miradas cómplices y divergentes sobre la relación de pareja, cada uno tiene su propia versión de la historia y son bien distintas y claro esto genera mucha comicidad entre ellos y mucha complicidad con el espectador que entra en el juego desde el segundo uno porque está muy bien escrita.

 

Carol dice que todo empezó cuando el Lliure le pidió que haga una pieza sobre la pareja, le interesó la paradoja de los que no tienen una relación y la echan en falta, y los que la tienen la echan de más.

 

La pieza está estructurada en dos historias que avanzan en paralelo y en su desarrollo nos invitan a reflexionar sobre la pareja y la sociedad en la que vivimos, con esa profundidad y humor en las relaciones y situaciones propia de la autora.

 

En mi puesta en escena me centré básicamente en el trabajo de los actores y la dirigí e imaginé como una obra de pequeños momentos, diferentes en colores, perspectivas y atmósferas y esto nos llevó a un doble juego en el que encontramos una buena mezcla de géneros para contar algunos momentos. La obra está repleta de tintes cinematográficos en la que la realidad se funde con la ficción, no solo porque va enlazada al guion que está escribiendo uno de los personajes, sino además por todas las referencias cinéfilas que presenta.

 

Creo que es un montaje muy diferente al que hizo ella, no lo sé, estrenamos mañana y ella vendrá de Barcelona a verla así ya me comentará que le parece. Espero que la disfrute tanto como nosotros haciéndola, con Andrés el asistente de dirección seguimos riéndonos hasta el ensayo de ayer como si fuera la primera vez que la vimos.

 

 

¿Cuáles van a ser tus próximos proyectos teatrales?

Tengo una obra que estoy escribiendo hace varios años, pero no vamos a hacerla todavía. Venimos con un ritmo de producción muy fuerte y ahora tenemos dos montajes en cartel, Lo que tú quieras y Versión Original Subtitulada y siento que es el momento de darles un lugar a esos dos trabajos y pararnos a respirar y disfrutar un poco de lo que tenemos, de las compañías que acogemos y de estos maravillosos 8 años que cumplimos.

 

 

V.O.S

Sala AZarte

Hasta el 28 de julio

 

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