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Miriam Marcet: “Si respetáramos la diversidad no habría necesidad de señalar la distinción de género o de sexualidad”

 

 

Por Sergio Díaz

 

 

Miriam Marcet interpreta ‘La piel escrita’, un emocionante monólogo teatral escrito por Manel Bonany que habla de la lucha por la identidad, sobre el complicado papel de enfrentarse a la propia realidad y aceptar nuestro cuerpo como símbolo de libertad, no como prisión. Puede verse hasta el 15 de marzo en Intemperie Teatro

 

 

¿Cómo llegas a este proyecto? He leído que el texto de Manel Bonany ha tardado 17 años en ser representado… ¿Cómo surge llevarlo a cabo finalmente?

Hace un año y medio más o menos me llamó el autor y me pidió que me leyera un texto que había escrito en 2004. Formaba parte de un libro de relatos escrito por él, y había querido llevarlo a escena pero en aquel momento se había encontrado muchos impedimentos para producirla. Leí el texto y acabé muy emocionada, así que le dije que sí sin pensarlo (el reto vino después, cuando me di cuenta de lo difícil que era lo que me había caído entre las manos, fue una decisión visceral, la verdad).

 

Creo que Manel vio que ahora es un momento más propicio para hablar sobre género en todas sus posibilidades y más concretamente para llevar a escenario este texto, el contexto social, aunque sigue siendo un tema muy desconocido parece que abre alguna rendija de luz para poder hablar de ello (en el 2005 se le cerraban todas las puertas, nadie quería programar un monólogo trans).

 

 

Es una obra de teatro directa que da toda la importancia a la palabra… ¿Fue decisión del director Manel Dueso hacerlo así?

Manel es un profesional como la copa de un pino, cuida cada detalle y es un artesano del teatro. Este texto es muy literario y ello conlleva una dificultad añadida. Manel ha trabajado para dar acción allí donde en principio no la habría, cuidando la palabra y el detalle y por encima de todo huyendo de los tópicos y del panfleto, ha dirigido de una forma delicada y llevando al público de un sitio a otro, creo que sin esperarlo.

 

 

Como actriz, ¿cómo afrontas meterte en la piel de tu personaje en cada función?

Mucha concentración y, la verdad, soy un poco obsesiva así que caliento bastante sobre todo a nivel vocal y físico para estar disponible. Después hago una italiana y antes de salir repaso mentalmente la función y el motor del personaje.

 

 

Y como persona ¿te ha servido para entenderte mejor a ti misma?

¡Ha sido un viaje hacia dentro! Y hacia fuera, aceptar quien eres y disfrutar de ello aceptando tu entorno, aceptar la vida y las cosas como vienen, a aceptar los cambios y la diversidad, a apreciar y luchar por lo que tienes y lo que eres, a aceptar el miedo a aquello que es diferente y disfrutar del descubrir y permitirse descubrir… y también he aprendido muchísimo como actriz… a nivel emocional y técnico… y ¡ahí seguimos!

 

 

Es una obra sobre la incomprensión… Todos nos hemos sentido incomprendidos alguna vez. Si como personas hemos sentido eso, ¿por qué crees que el ser humano se empeña en no comprender, en poner etiquetas, en arrinconar al que considera diferente?

Creo que en general por miedo a lo que no podemos controlar o entender, por miedo a lo diferente. Somos animales de costumbres. En nuestra realidad cotidiana es donde estamos cómodos y nos sentimos amenazados por aquello que pueda ser distinto: el entorno social, la educación, la religión… El poder nos marca unas pautas de lo que está bien, de lo que es correcto o posible, unas ‘normas’, e imagino que es más fácil para nuestros cerebros no salir de esos recuadros, porque cuando sales de ellos estás más solo, has de aceptar y ser valiente, ir más allá, atreverte a ver tu vulnerabilidad y la de los demás, pero a la vez ves la belleza de la diversidad y de las posibilidades infinitas que tenemos. Pero imagino que eso requiere un esfuerzo, una responsabilidad sobre uno mismo…

 

 

 

 

 

¿Crees que la gente, la sociedad, sabe realmente lo que es la transexualidad? ¿O lo que verdaderamente significa ser transexual?

No. Creo hay, en general, un gran desconocimiento, ahora parece que empieza un poco a verse algo de luz. Pero es responsabilidad de todos, de la sociedad del sistema educativo, de los padres, de las instituciones, y creo que no se está haciendo suficiente para que la sociedad conozca, entienda, acepte e integre (como a muchos otros colectivos).

 

 

Imagino que para acercarte al personaje habrás profundizado en el tema. Igualmente tras las charlas y encuentros que han tenido lugar tras las representaciones de La Piel escrita has oído testimonios… ¿Qué necesitan como colectivo los y las transexuales? ¿Cuáles son sus reivindicaciones más recurrentes?

Bueno, yo he escuchado y aprendido mucho, pero obviamente tengo mucho respeto a hablar por un colectivo, así que esta es una apreciación personal. Que se acepte, que se acepte, que se normalice, que tengan acceso más fácilmente y más recursos en la sanidad, menos listas de espera, menos problemas burocráticos, que haya más apoyo de las instituciones y gubernamentales y educativas para que la población esté más informada, para que no haya discriminación por género, empezando por las escuelas. Si podemos hacer que las generaciones que vienen detrás comprendan que la diversidad existe, que ES, que somos… la sociedad adulta del futuro será mucho más… eso, adulta y libre de prejuicios.

 

 

¿Y qué os ha dicho el público cuando la habéis representado? ¿Qué feedback habéis tenido?

La gente sale muy emocionada, y parece que disfrutan mucho el viaje que hace este personaje, porque creo que todo el mundo se siente identificada con ella. Primero es un mundo distante, extraño, pero el personaje les va llevando cada vez a lugares distintos, unos más poéticos, otros más emotivos, otros más duros o más bellos, pero muy reales. Manel Dueso ha creado una poética que genera conexión con el público.

 

 

Ahora mismo está Juguetes rotos en cartelera (Teatro Español), Ramitas en el pelo (El Umbral de Primavera) tu obra, también ha estado en cartel La voz hermana de Pablo Vilaboy… El teatro como siempre poniendo el foco en temas que nos ayuden a comprender mejor la realidad que nos rodea.

Bueno, a mi parecer esa es una de las funciones del teatro, o debería serla, hacer de espejo de nuestra sociedad.

 

 

En un mundo ideal, o al menos distinto, en un mundo no ‘obligatoriamente’ binario en cuanto a sexualidad ¿Llegas a percibir qué seríamos los humanos? ¿Nos enamoraríamos de las personas por su interior?

Creo que el ser humano es ‘humano’ por su vulnerabilidad y por sus miedos, por lo que le cuesta romper barreras. Pero sí, en un mundo ideal donde pudiéramos aceptar lo que es por lo que es y lo que somos no habría conflictos, podríamos aceptar las cosas como son sin intentar cambiarlas o hacer separaciones… y el respeto nos gobernaría. ¡Ojalá!

 

 

¿Por qué crees que a tantos hombres les asusta la palabra feminismo?

Ahora igual mucha gente se me tira encima… Creo que estamos en la misma problemática de género, existe el feminismo porque aún hoy existe discriminación y necesitamos acciones, levantar la voz para ‘normalizar’ nuestra situación, para igualarla en derechos con los de los hombres. Es una cuestión de base de educación que empieza en casa, sigue en el colegio y en la sociedad, en el día a día, hay mucho trabajo por hacer. Si fuéramos capaces de respetar la diversidad no existirían palabras como feminismo o machismo o LGTBI creo que no tendríamos la necesidad de señalar la distinción de género o de sexualidad, SOMOS, punto, tod@s. Lo que nos falta creo es respeto y como nos falta respeto los colectivos ‘marginados’ han de levantar sus voces.

 

 

 

LA PIEL ESCRITA

Sala Intemperie Teatro.

Hasta el 15 de marzo.

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