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La tribu de Gon Ramos

 

En febrero coinciden la obra que catapultó a Gon Ramos, Yogur Piano, que culmina dos años de vida en el Centro Dramático Nacional, con su último montaje, Un cuerpo en algún lugar, que se repone en El Pavón Teatro Kamikaze. Dada la especial relación que hay entre el autor y los actores de las dos obras, hemos querido que sean ellos los que hablen

 

Yogur Piano fue una de las grandes sensaciones de la temporada pasada. Un experimento teatral ideado por Gon Ramos, que se estrenó en nuestro añorado Espacio Labruc y que, poco a poco, fue conquistando el corazón de los espectadores. Por el camino numerosas representaciones, giras, el Premio Godoff 2016 a la Mejor Dramaturgia… y así hasta el día de hoy, año y medio después de su estreno, donde está programada nada más y nada menos que en el Centro Dramático Nacional (del 22 al 25 de febrero en el Teatro Valle-Inclán). Quizá sea una de las historias más bonitas de la escena teatral de los últimos años.

 

También en febrero, en este caso en el Pavón Teatro Kamikaze, podrá verse el último montaje creado por Gon Ramos, Un cuerpo en algún lugar (del 19 de febrero al 11 de marzo). Con motivo de esta coincidencia en la cartelera hemos querido que su creador nos hable de sus compañeros de viaje… y que sus compañeros de viaje nos hablen de cómo es el propio Gon.

 

 

 

Yogur Piano. Nora Gehrig, Itziar Cabello, Marta Matute, Daniel Jumillas y Gon Ramos

 

 

Lo que dice Gon Ramos de sus actores y actrices

 

Daniel Jumillas, Dani, ha sido una de las sorpresas más bonitas que me han ocurrido. Se montó en el proceso de Yogur Piano con una entrega que nunca me habría imaginado en un nivel de incertidumbre como el que manejábamos. Disfruto, amo, viéndole avanzar en su carrera como lo está haciendo y yo tener el privilegio de que esté conmigo en escena. Puedo decir que es mi amigo, en toda la dimensión de la palabra. Y no es poco.

 

Luis Sorolla llegó como quien huele una necesidad, sin querer, sin buscarlo, como las mejores relaciones. Yogur Piano estaba en un momento de apertura grande en el proceso y puso calma, perspectiva e ideas. Suya es la frase “si la obra va a ser una mierda, pues haz la mierda que a ti te gusta, no la que crees que la va a gustar a otro”. Suya también es la potencia actoral y la inteligencia que hizo de Un cuerpo en algún lugar, junto a Fran, un espacio donde reencontrarme con la creación más placentera.

 

Ya habíamos empezado el proceso de Yogur Piano antes de conocernos y antes de que tuviese nombre. En mi vuelta de Argentina necesitaba arrancar un proceso de investigación y Fran me dijo “Marta, Marta Matute. Confié, y fue maravilloso. Nos presentamos el uno al otro diciendo “Hola, soy, sí, soy el/la que va a hacer un proyecto contigo”, y encuentro tras encuentro, hoy llevamos dos años de funciones juntos y vamos a estar en el CDN.

 

Fran Cantos es un hermano de esos que uno elige. Le conocí en Layton en 2010 y la primera frase que dijo en la ronda de presentación fue “Yo, básicamente, soy un hombre feliz”. Aparte de ser verdad y de haberme alumbrado con su felicidad durante años, es también básicamente un hombre con una sensibilidad, una mirada y un talento que no hacen sino elevarte. Ha sido compañero de piso, de cotidianeidad, de lo más alto y lo más bajo, y lo que nos queda.

 

Jos Ronda tiene una mente más allá de lo lógico. Si se le escucha cantar uno piensa que viene de otra época. A mí me pasa también con su pensamiento. Recibe la vida todo el tiempo de una manera distinta, como un niño que está aprendiendo a mirar, y no lo oculta. Sus cantos y su mente van unidos, hacia arriba, hacia lo más humanamente espiritual.

 

Nora Gehrig es compañera de tablas desde mis inicios. De hecho, actuamos juntos en nuestra, casi, primera obra y yo tuve el placer de dirigir mi primer montaje en un grupo universitario por los lares de la Complutense con ella como actriz. A partir de ahí entendimos que nuestros caminos iban a ir juntos.

 

Lo primero que recuerdo de Itziar Cabello son sus ojos perfilados con purpurina verde, como una escapada de un mundo con otras imágenes, como una hechicera de la mirada. Ella es una purificadora de espacios, y perdón por ponerme así de intenso, pero es la realidad. Sus silencios son irrepetibles porque no puedes sino entregarte.

 

 

 

Un cuerpo en algún lugar. Luis Sorolla y Fran Cantos

 

 

Lo que dicen sus actrices y actores de Gon Ramos

 

Fran Cantos. Gon Ramos es el barranco y la mano que te empuja a su vacío; cómo vueles o la propia densidad de ese éter ya se verá. Lo curioso es que no hay caída, sino viaje. Gon te invita a jugar y a explorar en ti, en las atmósferas, te hace partícipe de todo cuanto acontece aquí y ahora. Un hermano en el camino.

 

Luis Sorolla. Empiezas a trabajar con un amigo en un proyecto, después sigues trabajando en proyectos con un muy buen amigo y resulta que entre risas y miedos, gilipolleces extremas y procesos preciosos, te acaban pidiendo que escribas para una revista algo breve sobre él… Después de esto no va a haber quien le soporte…

Gon es ante y sobre todo mi amigo. Y además resulta que escribe que te cagas, es un director y director de actores (nótese que lo especifico) de la hostia con una sensibilidad muy especial y muy personal. Para él es esencial en el trabajo la idea de lo placentero y el disfrute y el más absoluto rechazo hacia la idea de un resultado o de lo que se supone que la escena/obra ‘debería ser’. Todo el trabajo parte de las personas que conforman el proyecto y de lo que sucede en ese encuentro, en ese diálogo y ese disfrute. Creo que eso solo funciona si hay cercanía y confianza. Y mucho espacio para la gilipollez de vez en cuando (incluidas las imitaciones de los vídeos de youtube más lamentables). Durante todo el proceso creativo vamos debatiendo y viajando, cambiando lo que sentimos que queremos o necesitamos cambiar en cualquier momento porque no hay nada fijo y trabajando desde un presente muy radical y honesto.

 

Marta Matute. “Relájate. Si ha escrito estos textos, vamos a confiar en él”, pensé tras meses de ensayos. Y que toda esa incertidumbre derivara en la obra con más sentido común y emocional que cualquier otra que me haya involucrado… Gracias Gon, por abrirme este nuevo universo, investigar y dejarse llevar.

 

Daniel Jumillas. Hablar de Gon es hablar de una persona que mira la vida distinto al resto. Parece que en vez de estudiar teatro en Argentina, terminó la carrera de psicología y cuando habla contigo es como si estuvieras mecido en el diván de su consulta. Te hace recapacitar y comprender la vida sin un ápice de intencionalidad y vanidad. Trabajar con él, es trabajar desde la facilidad y el amor. Sentir que tu cuerpo ha vivido o está a punto de vivir esas palabras que él acaba de escribir”.

 

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