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Historia del empoderamiento del ser humano

Por Yaiza Cárdenas / @yaizalloriginal

 

 

Imaginemos, por un momento, que pudiésemos con todo. Imaginemos cómo sería nuestra existencia si nada se nos resistiese, si fuésemos valientes. Puede que todo fuese mejor, que nada nos atemorizase y luchásemos con más ahínco por nuestros sueños; o puede que infravalorásemos cada meta y cada acto de superación. La valentía, un término tan pomposo como abstracto, tan hermoso como difícil, llega a El Pavón Teatro Kamikaze de la mano de Alfredo Sanzol.

 

En la nueva obra del Premio Nacional de Literatura Dramática 2017, las hermanas Guada y Trini heredan la casa de campo familiar en la que pasaban los veranos. Aunque ambas aman la casa, la nueva autopista ubicada a tan solo cinco metros de la vivienda hará que sus planes se bifurquen: Guada quiere conservarla y decide pasar allí el invierno, mientras que Trini se preocupa por su hermana y la obsesión que le ha entrado con la propiedad e intenta sacarla de allí. “La obra se plantea qué es la fidelidad a los antepasados, cuál es el valor de las herencias si son una carga y por qué tenemos que asumir decisiones tomadas por nuestros familiares con anterioridad. Es una metáfora de los paraísos de la memoria de la infancia, lugares que recordamos con cariño y cambian al hacernos adultos”, afirma el autor. “Tiene que ver con aceptar que las cosas no pueden seguir siempre igual, que el tiempo pasado es exactamente eso: pasado”.

 

 

 

Inma Cuevas y Estefanía de los Santos, protagonistas de la obra. Fotografía: Javier Naval.

 

 

 

Sanzol dota a su obra de un constante uso del sentido del humor, la búsqueda de un estilo formal propio con el que transmite los problemas de su experiencia vital y el compromiso con la investigación de nuevas estructuras dramáticas, pero, además, presenta similitudes en los temas a los que dota de importancia.

 

En 2016 (LAZONA y Teatro de La Abadía), La respiración nos trajo la historia de Nagore, una mujer separada centrada en recuperar su autoestima y las riendas de su vida, lo que consigue gracias a los consejos de su madre. Un año después (Teatro de La Abadía), con La ternura, pudimos disfrutar de una comedia romántica de aventuras marcada por el imaginario shakesperiano cuyo propósito era trasladarnos la imposibilidad de protegernos del dolor que produce el amor, ya que este trae consigo el riesgo a sufrir.

 

En estos espectáculos ya se vislumbraba ese concepto de valentía, una valentía necesaria para empezar de nuevo, para ser feliz, para amar o para vivir una vida plena, algo que afirma el propio Sanzol. “Me gusta que mis obras surjan de las anteriores y, cuando hacía La Ternura, aparecía en numerosas ocasiones ‘la valentía’. Así que se comenzó a instalar ese título en la imaginación. La valentía es esencial para aceptar el cambio y para impulsar un proyecto de vida, para luchar por objetivos grandes y pequeños”.

 

El autor y director toma la figura de la familia, otro constante en su obra, como apoyo para lograr este empoderamiento personal. Son aquellos que más nos quieren los que buscan ayudarnos, tomando mejores o peores decisiones, para lograr que salgamos adelante y nos convirtamos en héroes de nuestra propia vida.

 

En cuanto al elenco, Jesús Barranco, Francesco Carril, Inma Cuevas, Font García, Natalia Huarte y Estefanía de los Santos serán los encargados de hacernos llegar la historia. Un equipo al que Sanzol conocía de trabajos teatrales anteriores y al que admiraba, según sus propias palabras. “Con ellos, a través de talleres, he creado la base del texto. Las tramas de su memoria y de sus fantasías se entrelazan con las de la mía. Tienen una potencia maravillosa” dice orgulloso.

 

 

 

Jesús Barranco, Francesco Carril, Font García, Inma Cuevas, Estefanía de los Santos y Natalia Huarte. Fotografía: Javier Naval.

 

 

 

En esta obra que, sin pretenderlo, recuerda a El jardín de los cerezos de Chéjov, Sanzol trabaja un humor sano que surge desde la autocrítica del ser humano, un humor de valientes. “El humor que humaniza sin valentía es imposible. La cobardía produce la risa que viene del desprecio. La comedia que trabaja con la verdad necesita la valentía para mirar cara a cara a la miseria que habita en los humanos y, encima, no despreciarla”.

 

 

 

LA VALENTÍA

El Pavón Teatro Kamikaze

De martes a domingos. Del 17 de mayo al 17 de junio

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