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Eva Varela Lasheras: “La filosofía de María Zambrano es una de las más importantes del pensamiento español contemporáneo”

 

Por Sergio Díaz

 

 

Actriz, creadora, gestora… lleva trece años al frente del Teatro de la Puerta Estrecha, un espacio escénico que construye ideas gracias al poder la palabra como fuerza creadora. Una palabra que se torna más relevante que nunca en ‘Diotim’a, el último estreno de la Cía. de la Puerta Estrecha sobre el pensamiento de María Zambrano, y que Eva protagoniza

 

 

Dentro de lo necesario que es reivindicar la figura de la mujer cada día y bien que lo hacéis en vuestro espacio ¿Por qué la figura de María Zambrano?

Creo que esta creación va más allá de la reivindicación de una figura. Quiero decir que la reivindicación está, claro, pero nos ha guiado hacia una puerta que va más allá de la visibilización una autor/a o una obra. La filosofía de Zambrano es una de las más importantes del pensamiento español contemporáneo (y por asociación europeo y occidental). En ella Zambrano abre puertas a un modo distinto del pensar, cruza el umbral de una filosofía basada en la abstracción y conceptualización de la vida y el ser humano, y busca en la raíz del pensamiento occidental, aquella filosofía que servía al hombre y mujer ‘de la calle’ para ser libres.

 

La verdad os hará libres (Juan -8:32-) Ésa era la búsqueda propia de la Filosofía: la verdad. Pero la verdad o verdades que la filosofía occidental ha desarrollado en los últimos siglos no parece habernos conducido a la libertad. Más bien al contrario, parece que la apariencia, la mentira, el escaparate, la virtualidad, están más enseñoreadas que nunca. Y conocerse y conocer el mundo a partir de esas pautas, parece evidente que es imposible que nos conduzcan a ser libres.

 

Creo que la filosofía de Zambrano encuentra ahí su origen, su porqué, su para qué. Meterse de lleno una creación escénica tomado como fuente esa palabra filosófica, conduce a transitar otros caminos. Y a ofrecerlas con humildad; la humildad que la búsqueda de la verdad como camino de libertad exige. Ofrenda compartida de la filosofía y la poesía.

 

 

¿Y por qué Diotima? ¿Quién es Diotima?

Diotima de Mantinea, es un texto de Zambrano que yo diría que se encuadra en el género del delirio y de la confesión. Géneros que María rescata de la historia de la filosofía, y hace revivir en su pensamiento. Géneros que le ofrecen una estructura donde el conocimiento, el saber, se expresa de un modo diferente al discursivo y/o analítico, y que hacen puente entre la filosofía y la poesía. Es el yo el que habla, monologa. El género del texto filosófico es el que abre puertas a una posible variación escénica, a falta de un término para nombrar este acogerse mutuo entre filosofía y poesía escénica del que parte nuestra propuesta.

 

Realemente no se sabe quién fue Diotima, ni si existió. La referencia sobre Diotima de Mantinea es la que Platón ofrece en El Banquete, su obra sobre el Amor. En él, Sócrates pone su discurso final en boca de Diotima, a la que presenta como una sacerdotisa de Mantinea, que, estando en Atenas, “…fue la que precisamente me enseñó las cosas del amor”.

 

No deja de ser sorprendente que Platón pusiera en voz de Sócrates la sabiduría de una mujer que revela en El Banquete las verdades esenciales sobre qué es el Amor.

 

 

Es un viaje a la razón del ser humano en estos tiempos en los que la razón no parece tener demasiada cabida…

Precisamente por eso creo, siento, que es necesario hacérsela. Pero al mismo tiempo, tal y como Zambrano plantea, si eso que llamamos razón se quedó sin espacio, si ya no encontramos dónde abrírselo, debe ser que eso que llamamos razón no nos sirve. Por alguna causa. Y en este punto es donde la filosofía de María Zambrano me resulta revolucionaria, por reveladora.

 

Porque, lo digo de manera muy superfcial, lo que la filosofía zambraniana plantea es la existencia de otra razón distinta de la discursiva, conceptual y abstracta: la razón poética. La razón de la entraña, del corazón, del cuerpo como principal sensor de conocimiento de uno/a mismo/a y del mundo. Es decir, lo que Zambrano demuestra en forma de revelación razonada, es que el ser humano tiene dos modos de razonar, de pensar, que son los verdaderos medios que tenemos de conocer/nos, de saber/nos.

 

Cuando decimos “el alma se me cayó a los pies” o “se me rompe el corazón”, o “se me encogió el estómago” estamos diciendo certezas de lo humano. Porque no hacen falta razones para entender qué se está diciendo, no se cuestiona la existencia de esa percepción, ¿y de dónde sale esa certeza? ¿y acaso no son esas certezas de lo humano las que no tienen cabida en estos momentos? ¿cómo perdimos esas razones sobre las que construir nuestra vida, nuestra existencia?

 

 

En un momento de polarización tan acusado como el que estamos, María Zambrano reivindica una total independencia de pensamiento, cosa que demuestra en su obra. Fue una pionera en muchas cosas ¿no?

En su condición de mujer lo fué, y en su condición de filósofo también. María vivió el peor resultado de esa polarización que hemos construido como cultura, la guerra entre hermanos y hermanas de origen y tierra.

 

Como Antígona, ella no se plegó a la Ley de la Ciudad (de la razón lógica, del masculino, de la autoridad -añado yo) porque dejaba fuera a la Ley de la Vida (del corazón, de lo femenino, de la tierra que iguala a todo ser vivo -añado yo), la que dicta que hay que cuidar de la dignidad humana hasta en la muerte, hasta en la guerra. Por eso su independencia de pensamiento no nace de la negación del otro, no nace como enfrentamiento, sino como camino de verdad y libertad humanas.

 

Las mujeres de esa generación abrieron una brecha de libertad e independencia que pagaron a muy alto precio. Zambrano, Mallo, Varo, Chacel, Burgos, Oyarzábal, Xirgu, Moliner, y tantas otras anónimas, que no obstante, dejaron huella y memoria. Todas se conocían y compartieron la construcción de la República y el exilio (interior y exterior). Y, no obstante, se mantuvieron vivas y coherentes a esa brecha que la historia les ofreció.

 

 

 

Fotos de Bruno Rascão

 

 

 

¿Qué ha supuesto para ti sumergirte en este texto?

La conciencia de la pérdida de memoria. La memoria reclama. La memoria de mi ser humana y mi ser mujer. Y he descubierto la raíz de un conocimiento con origen en lo femenino, que ha sido devastado, asesinado, cortado de tajo en nuestra cultura desde que el masculino se empoderó y se apropió del saber y el conocimiento. La razón discursiva masculinizada que perdió a lo largo de los siglos su conexión con la tierra (el ser humano como hijo/a de la naturaleza, y no hijo/a de Dios o del Logos), conexión perdida con el origen (el vientre de una mujer), con su propio cuerpo (medidor del tiempo), y su alma y corazón (la entraña que trasciende el tiempo a través de la acción y nos hace sentir humanos, eso que nombramos hace miles de años como Amor).

 

Este conocimiento de la vida y del mundo desde lo femenino, estaba vivo en nuestra cultura ancestral. La cultura de la Vieja Europa era gylánica (ni matriarcal ni patriarcal, ambos sexos eran iguales en valor social y cultural), no violenta y centrada en la tierra. Está documentada desde el 6500 a.c hasta el 2500 a.c (si bien existen vestigios arqueológicos de su existencia desde el 25000 a.c), y cuyos símbolos, a pesar de la devastación sufrida, siguen vivos.

 

De la mano de Zambrano, de Diotima, he descubierto la larga alienación de nuestra auténtica Herencia Europea. He descubierto una genealogía propia en la que ser, pensar, sentir desde mi cuerpo de mujer tenía razón y sentido para la construcción de una sociedad más libre, no violenta, asentada en la tierra, e igualitaria en derecho.

 

 

María Zambrano reivindica también la fuerza de la palabra. Diotima es la fuerza de la palabra ¿La Puerta Estrecha es la fuerza de la palabra como teatro?

Zambrano reivindica la fuerza de la palabra viva, la palabra que crea, no de la palabra que se apropia, que somete. Nuestra cultura ha ‘confundido’ poseer con conocer, utilizando la palabra como herramienta de posesión y perdiendo su función original para el ser humano: conocer. Y necesitamos conocer y nombrar para comunicarnos con lo otro (que es todo lo que no es uno/a mismo/a). No debe extrañarnos pues que la palabra haya perdido su sentido y ya no nos sirva para comunicar/nos.

 

En La Puerta Estrecha caminamos en busca de ese sentido original de la palabra, para recuperar su fuerza creadora, que la trasforma en acción, y que en el teatro se revelaba viva y común a todas/os, y no sólo un tema de eruditos/as. ¿O qué era sino la catarsis del teatro griego? ¿O el rasa del teatro hindú?

 

 

¿Cómo es esta aventura de gestionar un espacio como la Puerta Estrecha?

Tras 13 años de aventura, somos más libres pero más pobres. Como creadores/as y como personas hemos madurado y aprendido, como gestoras/es la lucha permanente para obtener unas condiciones dignas de trabajo es cada vez más difícil.

 

 

Creo que habéis conseguido algo complicado en la escena, una trayectoria y un lenguaje reconocible, un teatro comprometido ¿es lo que estáis buscando, esa huella?

De manera indirecta sí, quiero decir, dejar huella es lo único que el teatro puede hacer. Al ser un arte o artesanía que se crea en el presente, su temporalidad es la de la memoria. En este sentido, buscamos hacer memoria, pero no buscamos ser memorables.

 

 

¿Cómo ves la escena teatral madrileña en estos momentos?

Perdida por falta de identidad. Espejo de la realidad, el teatro no se sustrae a la problemática actual. Confundida o disociada entre el crear y el producir, intoxicada por el comercio y el dinero, la vanidad del ego económico se ha enseñoreado y apropiado del teatro y del arte en general. El escaparate manda, mientras los artesanos/as del oficio desesperemos por la supervivencia, trabajando en unas condiciones de precariedad que el mismo sistema nos achaca.

 

 

Como creadora ¿Qué crees que se puede hacer desde las instituciones o agentes culturales para lograr la plena igualdad?

Muy simple, aplicar la Ley de Igualdad, que por cierto es una de las más desarrolladas de Europa. Actualmente esta Ley es ineficaz, porque simplemente no tiene desarrollo en la estructura de lo público, ni de lo privado. Es una ley de papel y no de acto.

 

 

Como mujer, un poco lo mismo, si es que pueden separarse ambas cosas ¿Qué crees que hay que cambiar YA como sociedad para que cesen los asesinatos de mujeres, para erradicar conductas machistas?

Listas públicas de sentenciados/as por maltrato, asesinato, violación o cualquier otra violencia de género. Redes de autodefensa y cuidado, no podemos confiar en el Estado, que no nos protege, es hora de independizarnos. Es urgente que los hombres toméis conciencia de lo que el patriarcado os hace también a vosostros. En qué os convierte, cómo os aliena como seres humanos.

 

Es urgente que las mujeres avancemos un paso más en nuestra recuperación como seres humanos pensantes y actuantes, que confiemos y descubramos que nuestro vivir en ciclo, que nuestro vientre, nuestra entraña, son un medio de conexión directa con la tierra y sus ciclos, conexion que genera conocimiento, y que junto con nuestro cerebro de razón, será una herramienta poderosísima para construir y crear una sociedad de seres humanos libres.

 

 

 

DIOTIMA

Teatro de la Puerta Estrecha

Sábados y domingos a las 20h

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