Especial Formación Artística Godot

 

 Soñar+estudiar=trabajar

Dicen que tenemos dentro de nuestras cabezas la máquina más perfecta que existe. Es una máquina que hay que entrenar a diario para ir consiguiendo su pleno desarrollo, pero como máquina que es, también tiene fallos. Esa máquina es nuestro cerebro y sus principales defectos son la falta de memoria a largo plazo y el no saber valorar bien el trabajo de la gente. Según avanzan los días de nuestra vida solemos dejar en el olvido, en algún compartimento lejano de nuestra memoria, las circunstancias, momentos y personas que nos han llevado a ser como somos. Sobre todo tendemos a olvidarnos, o a no valorar lo suficiente, a las personas a las que ya no vemos pero que pusieron todo de su parte para ayudarnos en nuestro crecimiento. Nos cuesta recordar a esas personas que nos enseñaron a leer, a los abuelos que nos enseñaban los secretos de la naturaleza, esa palabra o consejo que nos hizo tomar una determinada decisión, a los profesores que nos transmitieron la pasión por la música, el diseño, la cocina, la ciencia, la mecánica, la literatura, la pintura, la medicina, el teatro…

Miramos hacia atrás y nos cuesta llegar hasta ahí, hasta esos rincones, pero sin esa formación previa que tuvimos hoy no seríamos nosotros. Sin esos primeros cimientos en nuestra estructura mental no habríamos podido desarrollarnos de la forma en la que lo hacemos. A nosotros alguien nos transmitió una vez el virus del teatro y luego la vida nos puso en el mismo camino. Surgió

Godot y el compromiso y la necesidad de escribir sobre cualquier manifestación artística en un escenario. Ahora fieles a ese compromiso miramos un poco más atrás, nos remontamos al origen y realizamos este suplemento.

Cada semana vemos el trabajo de muchos actores/actrices, en las salas más pequeñas y en las más grandes. Vemos sus ganas siempre, su trabajo, sus horas de dedicación, vemos su talento y su ilusión por llegar lejos en esta profesión, pero sobre todo vemos cómo sólo se les valora o reconoce si salen en televisión. Todavía hay gente que esgrime el argumento de que Al salir de clase ha sido la gran cantera de actores/actrices de este país. No, la cantera son las escuelas en las que ellos se formaron. Al salir de clase, Hospital Central, Sin tetas no hay paraíso… son la proyección mediática, pero quien pulió, enseñó, transmitió, escuchó y ayudó fueron gente como Cristina Rota, Juan Pastor y Teresa Valentín, Socorro Anadón y Jaroslaw Bielski, William Layton, Lucía Bohollo, los profesores de Triángulo, Asura o Acción Escena, los profesores de la RESAD, el profesor de la facultad… por citar algunos.

En este suplemento podrás encontrarlos a todos y podrás encontrar toda la información necesaria para saciar ese hambre de formación escénica que se te ha agarrado al estómago. Aquí podrás elegir hacia dónde dirigir tus pasos para ser profesional o no del todo, para divertirte, para aprender, para compartir, para soñar… Abre estas páginas, lee, infórmate y elige la escuela o centro que te convertirá en actor, actriz, director/a guionista, payas@, músic@, aficionad@… que te ayudará a crecer de alguna u otra manera. Abre estas páginas y elige el lugar que va a cambiar tu vida, porque al fin y al cabo es lo que sucede cuando te acercas al mundo artístico en cualquiera de sus múltiples facetas.