Los Cenci está basada en un hecho real y cuenta la historia de una familia italiana del siglo XVI marcada por la tragedia. Francisco Cenci, el patriarca, que en este montaje interpreta Celso Bugallo, es un hombre cruel y despiadado que maltrata frecuentemente a su familia, hasta el punto de violar a su propia hija, Beatriz, a la que da vida Celia Freijeiro. Hartas del comportamiento del hombre y siendo repetidamente ignoradas por la justicia, las mujeres Cenci deciden matar a Francisco para poner fin a sus abusos, organizando un complot junto a los criados y a un enamorado de Beatriz. El episodio ocurrió en 1599. Al parricidio le siguió el juicio sumario y la ejecución pública de la esposa de Francisco, Lucrecia (encarnada aquí por Maru Valdivieso), y de dos de sus hijos, la citada Beatriz y Santiago. Aquello conmovió a la opinión pública de la época y fue ampliamente documentado. En el Palacio Barberini existe de hecho un retrato de Beatriz Cenci, que habría sido realizado en la celda poco antes de su ejecución y que, muchos años después, impresionó a Stendhal. También al escritor romántico Percy B. Shelley, que escribió un poema dramático estrenado en 1886. Artaud escribió su drama conociendo todos estos materiales, pero en sus propósitos estaban también los efectos que preveía en los espectadores. Y es así porque presenta una tragedia magnánima, de absoluta crudeza discursiva, despiadada y cruel. Una tragedia donde el poder corrupto de una familia se despliega y alimenta en el ritual, casi cotidiano, del sadismo, el abuso sexual del padre para con los hijos, el abandono en el discurso del sentido de familia y el entrecruzamiento de diálogos donde el asesinato simula ser una metáfora de salvación. “Sin un elemento de crueldad en la basa de todo espectáculo, no es posible el teatro”, dijo Artaud.
Subido el 03 febrero 2013 por AVP
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