Gólgota Picnic

El controvertido creador argentino Rodrigo García, multiplica panes y peces aliado con Haydn en el María Guerrero.

Teatro María Guerrero. Desde el 7 de enero

Hay encuentros que disparan la creatividad. Rodrigo García, un tipo de origen argentino que juguetea con los lenguajes escénicos desde hace 20 años, se topó un día con Marino Formenti, pianista y director de orquesta italiano. Entre otras cosas, hablaron de Joseph Haydn y de su obra Las siete últimas palabras de Cristo en la cruz. Hablaron de que un día harían algo juntos con esa pieza y ese día ha llegado. Tal música trae, por fuerza, a la religión al centro de la diana, pero este Gólgota picnic habla finalmente más de la muerte que de dios. “La música es lo único que se asemeja a la divinidad en esta obra”, dice el propio Rodrigo García. “Por eso intento que ocurra poco y nada en escena cuando Marino toca”. Porque Marino Formenti ocupa su lugar en un escenario que tiene por suelo una colmena de panes de hamburguesa. Toca Las siete últimas palabras… en la versión para piano y el resto, como ocurre siempre con los montajes de García, se vive, no se cuenta. Le cedo de nuevo la palabra: “como creador, uno no tiene elección, uno no hace ni lo que dicta la moda, ni lo que demanda el mercado; uno hace lo que puede hacer y nada más. Si se hace a fondo y saltándose los límites expresivos que quieren imponernos, resulta que al final coincide lo que uno puede hacer con lo que uno debe hacer. Y nace la ética”. El cartel de la obra muestra un ambiguo cruce de dedos y un as de corazones escondido en la manga. ¿Se trata de destapar a un tramposo, Rodrigo? “Sí, se trata del tramposo que todos llevamos dentro y siempre negamos…”

Obra musical sobre el silencio
La pieza de Haydn es el centro del montaje, pero como dice su creador, “no es una ópera. Es una obra musical que versa sobre los silencios y la espiritualidad, silencio y transcendencia en lo cotidiano, que es precisamente lo que hemos perdido. Por eso hacer esta obra es una quijotada idiota y estimulante”. Estimulante va a ser también asistir al conflicto estético entre la poética extrema de Rodrigo García y un espacio tan canónico como el teatro María Guerrero. “Yo no pierdo la ingenuidad, quiero pensar que la gente que va al teatro y yo somos la misma clase de gente. Vivimos en la misma sociedad, compartimos penas, tragedias y alegrías, no tengo por qué resultar extraño o agresivo a unas personas que, insisto, viven mi época en el mismo territorio geográfico. Entonces, mis actores y yo salimos a ese teatro tan bonito, todo dorado, a darle el fin social que reclama: hablemos de problemas de hoy. Luego está el contraste entre lo que expresamos y la forma de expresarlo en tensión con ese edificio. No es un asunto formal; atañe a la ética. Nosotros trabajamos con dinero público y no nos queda más remedio que hacer lo que debemos hacer, ya sea en un teatro dorado o en una performance en el metro.” Álvaro Vicente

Ver el vídeo

Subido el 20 enero 2011 por Godot

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.

Iniciar Sesión


Cartelera Madrid


Síguenos